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El arte de pescar a eging

Publicado 16/01/2018

En esta época del año, la pesca a eging está a la orden del día. Se trata de una técnica muy simple, usada para pescar cefalópodos. Etimológicamente la palabra viene de los kanji japoneses, (esa=cebo; ki= madera), "cebo de madera", añadiéndole el "ing" para referirse a "la acción de". Por lo tanto esta modalidad es originaria de Japón, trasladándose al resto del mundo debido a su eficacia y facilidad.

Por los más entendidos, se dice que los pulpos, los calamares y las sepias son animales a los que no cuesta mucho engañar. Por lo tanto, si ésto se une a una buena técnica, como parece ser el eging, la cena está asegurada. O al menos así debería ser. La pesca del calamar en la época pertinente, puede llevarse a cabo en casi cualquier lugar del mundo, por ser una especie muy extendida. Parece ser ésta una actividad fácil, divertida y económica. Puede practicarse tanto desde tierra como desde una embarcación, pero el señuelo deberá variar de tamaño en uno u otro caso. Es recomendable un señuelo del 3.0 al 5.0 si la pesca tiene lugar desde una embarcación, y desde tierra nos valdrá con señuelos más pequeños, de entre 2.0 a 2.5. Los movimientos de caña son importantes, así que debemos tenerlo en cuenta. También el no dejar varias cañas pescando, como lo hacemos en el curricán. El pescar con dos o tres señuelos puede convertirse en algo caótico.

El equipo debe ser bueno para poder obtener buenas capturas, pero no debemos dejarnos engañar por las modas. Podemos encontrar muchas variedades de cañas, hilos y señuelos en las tiendas especializadas, si bien no es necesario gastar mucho en ello. Habréis apreciado que los señuelos son muy llamativos. Esto es debido a que los cefalópodos, se ven atraídos por los colores llamativos, vivos y brillantes. Como los rojos, verdes, azules eléctricos... y en ocasiones los señuelos para el eging, también llamados pajaritos, o jibidones, tienen forma de gamba u otros animales marinos.

Cuando iniciamos la jornada de pesca, es interesante tener en cuenta la hora, siendo media hora antes del amanecer, la hora clave para la pesca del calamar. A esa hora es cuando el calamar está buscando alimento. También es importante conocer dónde están ubicados los calamares. Suele ser cerca de la costa o en algún banco de peces.

Cabe destacar por último una curiosidad, y es que los primeros señuelos egi datan de hace cientos de años y como se ha comentado al principio, tienen origen japonés, siendo estos antiguos ejemplares muy similares a los que utilizamos hoy en día en nuestras costas.